Mandarin Oriental, Marrakech
Hace 3 años
Me gusta la gente que no habla por hablar.
Y parece ser que es muy importante que domine ese arte que tan poco me gusta. Debo volverme una experta en conversaciones banales, en hablar mucho, rellenar mucho, pero decir poco, muy poco. Y mi naturaleza se rebela contra esta nueva exigencia. Pero está claro que lo que he aprendido en estos pocos días es que cuanta más fluidez tengas para ello, mejor te sentirás y mejor vivirás.
Curioso, ¿no? Espero que sea algo pasajero, pero... ¿cuándo comienza el momento en que eres apreciado por las cosas que dices pero que dices con una intención, con un motivo? ¿Cuándo llega la etapa de conocer, y no la de conocer por conocer?
Andy*
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