La segunda estrella a la derecha.


Se acaba, se está terminando el primer tomo. Entra, tras un breve epílogo, todo un libro nuevo de nuestra vida. Cambios y más cambios por doquier, se sucederán en los días siguientes y mucho más en los meses siguientes, para terminar, en el desenlace final, convirtiéndonos en las personas que seremos el día de mañana. Se acaba la inocencia, la "niñez". Pasamos a ser mayores, a ser por nosotros mismos. Pensar en ello me da una pequeña sensación de angustia, de ansiedad, pero eso en mí no es nada soprendente.

Ahora mismo me siento como un preso al que acaban de soltar y que ha soñado tanto con lo que haría al salir, que ahora no sabe bien qué hacer y se queda quieto, viendo la vida pasar.

Y eso que todo esto aún no ha terminado, y que lo peor está por llegar.

Todos estos días, estas horas, la presión, el jugártela más o menos, todo eso me ha hecho no disfrutar los últimos días como yo hubiera querido. Me ha hecho descuidar cosas que no debería haber dejado de lado, y cometer algunas estupideces. La presión a veces puede con nosotros. Pido perdón por ello.


¿Por qué tanto miedo a lo desconocido? No debería ser así pero no puedo evitar inquietarme. Yo creo que es porque amo demasiado lo que tengo ahora, y no puedo, no puedo imaginar perderlo de ningún modo.


Cuánta razón tenía Peter Pan.



Andy*

0 comentarios:

Forever & CO.